El traductor

 In BLOG

La traducción no es una actividad de la robótica lingüística ni el resultado del dominio de una lengua extranjera y, ni siquiera, la erudición léxica y semántica hacen de un traductor un buen traductor. Para lograr una traducción es menester adentrarse en la “cultura de la lengua”, porque ésta es una de las manifestaciones sociales más verosímiles de dicha sociedad y la herramienta principal del traductor.
La vida del traductor dentro de otra cultura, la inmersión total en la lengua y manifestación social agudizan las capacidades de observación y lingüísticas para lograr textos más verosímiles a la lengua en la que originalmente han sido escritos. La lengua erudita coadyuva en la conformación de un texto cuyo léxico refleje la misma erudición del escritor; el traductor, sin embargo, no sólo precisa de la erudición léxica sino también del amplio conocimiento del “ambiente” en el que se desarrolla y evoluciona la lengua a la que ha de traducir. De la lengua vista y tratada como un ser vivo y en constante evolución, permean ideologías, culturas y filosofías a otras tierras para fertilizar y enriquecer otras sociedades.
La traducción literal cabe en ámbitos de extrema dureza y purismo en el lenguaje. Aquellos sectores en los que la literariedad de la lengua determina la interpretación del texto. Tal es el caso de un texto legal, que si está mal traducido puede cambiar la postura del juez para sentenciar, o incluso de un texto médico que puede hacer que el enfermo agrave, también la literariedad de un texto descriptivo de un bien inmueble que ha de venderse es clave en el logro del propósito para el cual fue redactado. Así, cada texto es tratado por el traductor en la forma y fondo para el que ha sido escrito.
Sin embargo, un poema se traduce desde el alma creadora de otro poeta, para transmitir la misma sensación. Un cuento ha de ser traducido desde el “ojo de ficción” desde el cual el autor se ha colocado. Un ensayo, desde la “perspectiva filosófica” de quien lo ha ideado. Es decir, en la Literatura, la traducción es la “transcreación” de la obra literaria.
Incluso, no sería nada exagerado afirmar que la traducción de obras literarias es un género más de esta disciplina profesional. Si percibimos a la traducción como una creación nueva pero fiel y respetuosa del estilo, de la voz y personalidad del autor, y también de la cultura lingüística de la que provienen texto y escritor.

Recommended Posts

Leave a Comment

Contáctanos

¿Qué podemos hacer por ti?

¿No se entiende? Cambiar texto.

Comienza a escribir y presiona Enter para buscar